6 de mayo de 2015, miércoles – Una mariposa azul

Hoy es el cumpleaños de mi marido. Después del espantoso acontecimiento no quiere ni pensar en este aniversario. –No quiero celebrarlo. Es un día sin importancia –le oigo repetir desde hace tiempo. Entiendo muy bien que no quiera hacer una fiesta. Pero me cuesta aceptar su última observación. Por eso intento convencerle de ir de excursión al lago »Bitterfelder Meer«, que antes era una mina de carbón que fue rellenada con agua del río Mulde.
Con la ayuda del hombre, la naturaleza ha vuelto a recuperar el paisaje que antes habían destruído las excavadoras. La mina de carbón se ha convertido en un atractivo lugar de excursión. Hay un puerto y un paseo marítimo bordeado de árboles –gingkos- y de restaurantes.
El aire y el sol nos hacen bien. Una mariposa de un azul intenso nos acompaña volando a nuestro alrededor. No parece que quiera apartarse de nosotros. Y de repente me asalta un pensamiento que se clava en mi cerebro: „¿Y si fuera Jens ? ¿Está poniéndose en contacto con nosotros por ser el cumpleaños de mi marido?“ Inmediatamente aparto este pensamiento de mi mente. „¡Qué tontería! La muerte es la muerte. ¡Jens se ha ido!“
Una parte de mi cerebro se rebela: „Déjate convencer. ¿Qué te impide aceptar esta idea?“ La claridad deslumbrante de este hermoso día ilumina el azul del insecto en todos sus matices. Estoy entusiasmada. Es maravilloso.

›Sería extraordinario si pudiera acompañarnos, aunque fuera transformado en una mariposa. Es como si viniera a saludarnos. ¡Seguro que es así!“. De repente estoy convencida
La mariposa sigue revoloteando delante de nosotros. La saludo en silencio: „¡Hola Jens!“ Una sensación placentera me invade.
Qué lástima, en un momento determinado desaparece entre unos arbustos.
„¡Estas cosas no existen! ¿Es que me estoy volviendo esquizofrénica?“ Con un movimiento rápido de la mano intento apartar de mí ambos pensamientos.
El sol, la luz, el tierno verde primaveral de la vegetación, el suave viento …todo ello nos hace bien.
Incluso a mi marido le gusta nuestra excursión. Decidimos salir a pasear con más frecuencia por la naturaleza. Es agradable llenar los pulmones de aire puro y disfrutar la claridad del día, sobre todo cuando hace sol.
El regreso a casa nos devuelve a la cruda realidad. El primer informe preliminar de la Oficina francesa de Investigción y Análisis de accidentes (BEA) está esperando en el ordenador a que lo abramos y lo leamos. Mañana tendremos tiempo de sobra para hacerlo.
Hoy es todavía el cumpleaños y nos vamos a una heladería a tomar un exquisito helado.

© Brigitte Voß / Traducción: Aurora de la Válgoma

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